Kikor es mi pajarete rabioso que me odia y me pica cuando le meto el dedo en la jaula. Nuestra relación es amor-odio. Yo estoy locamente enamorada de sus plumas y él desea mi muerte. Es culé de sangre, sabe cantar el himno del barça, creo que es lo único que tenemos en común.
Voy a revivir hoy una buena noche, una noche de esas que te acuerdas de los detalles más simples y sonríes, aun que no sean para tanto. De esas noches que conforme pasan los años aun recuerdas y se te escapa la risa.